La
práctica de perdón de hoy es acerca de perdonar los juicios sobre nuestros
hermanos y sanar las heridas.
Muchas de las heridas entre hermanos se traen desde
la infancia, donde la madre
pudo, sin querer, establecer distancia entre los hermanos por la forma de
tratarlos, generando distanciamiento emocional. Expertos en el tema indican por
otro lado que la mayoría de las
disputas entre hermanos está relacionada directa o indirectamente con el lugar
que cada uno ocupó, ocupa o quisiera ocupar respecto a sus padres.
En
cuanto a la manera de relacionarse, entre
hermanos muchas veces se presentan comportamientos de comparación, celos y
ridiculización en el trato diario, tal vez no significativo para muchos, pero
que si puede o pudo dejar cicatrices. Por otro lado, lo que los hermanos
dicen, no dicen, lo que se niegan a hacer uno por el otro a menudo afecta la
profundidad de la relación.
Cuando hay una ruptura en las relaciones de
hermandad, se genera una disfunción familiar que sin duda afecta la dinámica
familiar, por otro lado, esta forma de relacionarnos se proyecta hacia nuestras
amistades.
Ahora bien, como adultos y ya padres mucho de
nosotros, es oportuno sanar las relaciones familiares, asumiendo la
responsabilidad, no son mis padres, no es mi hermano(a), soy yo quien estoy
dispuesto a sanar. Podemos ver el mundo de manera distinta, tener opiniones
contrarias, sin embargo, somos uno. Este vínculo es tan importante por una razón evidente: porque
tenemos el mismo origen. La palabra hermano proviene del
latín germen, que significa ‘retoño, brote’. Los hermanos somos
brotes de un mismo árbol y, aunque llegará el día en que maduremos y lo
abandonemos, ese origen sigue existiendo, nos une.
Terapia del paso 12:
Usa tu cuaderno del perdón para escribir cada
una de las siguientes afirmaciones con mucha sinceridad respecto a tus
creencias más arraigados.
Yo (nombre)
me perdono amorosamente por Juzgar/creer que mi hermano no debería estar__
Yo (nombre)
me perdono amorosamente por Juzgar/creer que mi hermano (a) es__
Yo (nombre)
me perdono amorosamente por Juzgar/creer que mi hermano (a) no es___
Yo (nombre)
me perdono amorosamente por Juzgar/creer a mi hermano como___
Yo (nombre)
me perdono amorosamente por pensar que mis
hermanos son___
Yo (nombre)
me perdono amorosamente por pensar que mis
hermanos no son___
Selecciona
la afirmación que te fue más difícil y transfórmala en positivo. Por ejemplo:
Yo (nombre) acepto y creo que mi hermano me ama profundamente
Oración
Querido
Dios:
Hoy acepto que mis hermanos y yo somos Uno
contigo, unidos en tu amor.
Te entrego mis percepciones, mis pensamientos
oscuros, mis creencias limitantes, mi conducta errada, mis respuestas
habituales, los acuerdos silenciosos, los patrones familiares, todo y cualquier
cosa que piense o tenga en mi corazón contra mi hermano para que las
purifiques, sanes y liberes en tu amor.
Ahora conscientemente pido lo santo, lo bueno y
lo sagrado para todos. Que la Divinidad cubra con su luz mi relación con mis
hermanos.
Que solo tu verdad se manifieste ante nosotros.
¡Lo dejo ser!
¡Hecho
esta!

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