La mayoría de nuestro tiempo lo
dedicamos al trabajo, allí nos esforzamos, establecemos relaciones con
compañeros y relaciones con la economía, puesto que tener un empleo o
dedicarnos a un oficio genera ingresos monetarios que definen directamente en
nuestra calidad de vida, por otro lado, la vida laboral permite que satisfaces
necesidades básicas individuales y del grupo familiar. Entonces, ¿Cuál es tu
actitud en tu empleo? ¿Es un aporte positivo en tu vida? ¿Te consume? ¿Cómo una
obligación? Con felicidad? O, ¿dedicas
excesivo tiempo a tu vida laboral descuidando otras dimensiones?
La práctica de hoy trata de
perdonar nuestras actitudes con respecto al trabajo, oficio y/o profesión. Todos
tenemos dones, aquello que se nos da de modo natural, lo idea es que nuestra
vida laboral esté al servicio de esos dones, sin embargo, no siempre ocurre
así, por ello muchos tienen un empleo y sus dones los desarrollan en otros
espacios, buscando una fórmula que nos de plenitud y felicidad. Hay que estar
claro, que la felicidad, la paz no dependen realmente del empleo que
desarrollemos, sino de nuestras actitudes hacia el mismo.
Terapia
paso 14:
En tu cuaderno
del Perdón. Escribe una lista de las calificaciones negativas más frecuentes
que usas respecto a tu empleo (todo lo que esto implique, tarea, compañeros,
tiempo etc). Ejemplo: Aburrido, matador, excesivo, inútil. Etc.
Diseña a tus
propias afirmaciones (al menos 21 afirmaciones en total) perdonando cada uno de
esos juicios, usa la lista anterior como guía. Por ejemplo:
Yo (nombre)
me perdono amorosamente por creer que mi empleo es aburrido.
Yo (nombre) me
perdono amorosamente por juzgar que mi empleo es inútil
Oración:
Bendito Dios, creador de todo
lo que existe
Hoy, te agradezco por la
oportunidad perfecta de compartir mis dones con el mundo al bendecirme con un
empleo que me permite reconocer mi propio valor y el valor de otros, me abro a
recibir lo bueno y lo amoroso por mis servicios.
Tu me has dado la capacidad
de crear mi propia realidad, por ello declaro que estoy en el empleo perfecto
para mi, desarrollando mis dones a tu servicio y siendo abundantemente
gratificado por mi labor.
Estoy bendecido por estar
donde tu quieres que este.
¡Así es!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario