miércoles, 7 de noviembre de 2018

PASO 5: PERDONO A MI MADRE

Afirmación del día:
Yo (nombre) estoy sanando mi relación con mi madre, a quien acepto, agradezco y amo profundamente.


La relación con la madre es la más significativa en nuestra vida, la base sobre la que se construyen todas las demás relaciones. Con la madre fuimos uno cuando estuvimos en su vientre y luego seguimos íntimamente unidos a ella durante la lactancia. El niño, la niña, se miran en la madre como si fuera un espejo. La madre representa al mundo en su totalidad y lo que de él proviene. Como nos relacionemos con nuestra Madre determinará como será nuestra relación con el mundo.
Ahora bien, las Madres son personas que aprendieron a serlo en la experiencia. No existe una manual de instrucciones, ellas también tienen sus propias heridas, carencias, limitaciones físicas y emocionales, solo se comprende la complejidad de la maternidad cuando se es madre, o al cabo del tiempo, al reconocer su parte femenina.

Los sentimientos por nuestra madre pueden ser muchos, desde sentir un agradecimiento y afecto enormes por habernos entregado lo mejor, hasta profesar el total abandono de su parte. Ya que, son muchas las personas que se han sentido heridas, rechazadas, abandonadas o ignoradas por ellas en algún minuto de su vida. Algunas veces esto fue un acto involuntario de la madre, como es el caso de quienes trabajan largas jornadas; también producto de las normas de conducta (o educación) de la época o circunstancias que le tocó vivir, en otros casos, simplemente, no ha existido un vínculo real entre madre e hijo y así son muchísimos los ejemplos más de los que podríamos mencionar. No hay culpables en una relación tan intensa y compleja, tampoco hay culpas, todos como almas venimos a aprender, y como almas elegimos los Maestros que necesitamos para nuestra evolución espiritual.
Sea que hayas tenido o tengas una relación maravillosa con tu madre o que haya sido conflictiva o ausente, la invitación es a sanar la relación porque siempre habrá heridas latentes, porque siempre habrá un niño en nuestro interior reclamando amor, y cuando reclamamos amor es porque ese niño está herido.

La intención de sanar es mirar la relación sin juicios y sumar compasión para comprender la conexión con la madre y con la vida, solo desde el amor nace la aceptación y la validación de su rol en nuestra vida. En la medida que acepto a mamá empiezo a reconciliarme conmigo mismo pues ella es la semilla desde donde parto y la que me permite desplegar toda mi potencial

Debemos comprender la importancia de perdonar a nuestra madre para limpiar los juicios que nos atan al rencor e ir avanzando. Perdonar sus errores voluntarios o involuntarios, sanar nuestras heridas, carencias, dificultades, experiencias vividas. ¡Perdonar con el corazón nos llevará a una liberación!

Terapia del Paso 5:
1.      Escribe una carta muy sincera a tu madre donde digas lo siguiente (por ejemplo):

§  Todo lo que necesitabas y no obtuviste
§  Todo lo que querías decirle y no te atrevías
§  Todo lo que deseabas cambiar y no podías
§  Todo lo que no soportabas
§  Todos los temas pendientes

Por favor date el permiso de abrir la compuerta de frustraciones y cosas reprimidas en tu interior.
Hazlo con entrega. Con sinceridad, sin engañarte, sin miedo. No te calles nada. No importa si aparecen cosas feas, o insultos, o rabia o tristeza…Si no expresas lo negativo, se enquista dentro de ti.
No hay prisa por acabarlas, puedes dedicar varios días a esta tarea si lo necesitas.
Quema la carta y siente que en ese fuego se disuelven todas las frustraciones, tristezas y todo tipo de emociones que pudiste identificar, observa como se diluyen en el humo. Conserva las cenizas.

Ejercicio de visualización
Busca un lugar tranquilo y que te guste donde puedas realizar unos minutos de meditación.
Visualiza un lugar especial donde imaginarás que llega tu madre convertida en una niña de dos o tres años. Es una niña muy pequeña, es inocente y está indefensa.
Habla con ella, pregúntale cómo es su infancia, cómo la cuidan, qué miedos tiene, qué necesita… Date cuenta de que ella también es una niña indefensa y que ha sido víctima de su entorno. Cuando puedas verla con ternura, dale un beso, dile que la perdonas desde lo más profundo de tu corazón y pídele perdón. Abrázala fuerte por un instante, dile que la amas, ahora suéltala, mírala feliz y observa mientras le agradeces como se va,  déjala marchar.
Respira profundamente varias veces.
§  Recoge las cenizas de la carta y entiérralas en algún macetero o en un lugar especial de tu jardín, pon tu intención mientras lo haces que de allí solo renacerá el amor.
§  Bendice a tu madre, bendícete a ti y bendice todo lo que eres gracias a ella.

3.      Oración para disolver los juicios y creencias sobre la Madre:
Bendita Divinidad:
Hoy, agradezco por sentir una conexión contigo y recibir tu gracia. Declaro mi decisión de liberar a mi madre de todo dolor, herida, juicio, desilusión que estén ocultos en mi consciencia y ser. Renuncio a todos los recuerdos, experiencias, circunstancias y situaciones donde consciente o inconscientemente culpe a mi Madre. Te pido me eleves por encima de todo juicio negativo, de toda falsa percepción, de toda energía oscura sobre mi madre, ella es inocente. Yo también Soy inocente.
Bendita Divinidad, lléname de compasión, de verdad y sabiduría para contemplar la verdad, ahora sé que ella es tu hija perfecta. Ahora sé que todos somos manifestación de tu amor.
Así es, Así sea

4.      Comparte con el grupo la reflexión que te dejó este ejercicio.

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